Mayestik

IMG_1330Cada vez que despertaba en Tarma, en la mañana de mi retorno a Lima, salía del hotel y tomaba el camino opuesto, que lleva a Acobamba, para detenerme en el gran campo ferial donde los agricultores de la zona llegan para vender sus productos. A pesar de que había que apresurarse para no quedar atascado en el tráfico de la Carretera Central, difícilmente salía en menos de una hora, pues mi lista mental se iba expandiendo conforme avanzaba de puesto en puesto: papayas, naranjas y plátanos de Chanchamayo, granadillas de Carpapata, papas de formas y colores que jamás vería en Lima y que llegaban de las zonas altas, choclos de granos gigantescos que prometían un festín con el queso que habría de comprar más tarde al pasar por La Oroya. A veces no tenía tiempo de llegar hasta la feria y me contentaba con el mercado central de la ciudad, donde la variedad de productos podía ser menor, pero como compensación se agregaba la oportunidad de conseguir un buen corte de carne de res, adecuadamente empacado para resistir la jornada hasta la costa. Sigue leyendo

Kelompok Lima

Kelompok LimaA poco de haber llegado a Jakarta para asumir un nuevo trabajo, buscando un lugar donde cenar, pasé junto a un restaurante que decía ser mexicano (poco después, cuando conocí al dueño, me enteré de que el chef era en efecto de ese país, aunque nunca lo conocí) y que en ese momento presentaba a un grupo que estaba interpretando una canción que identifiqué como el bolero Me importas tú. En Lima jamás se me hubiera ocurrido sentarme deliberadamente a escuchar ese tipo de música, pero con los días transcurriendo entre hablar inglés y tratar de entender bahasa, la nostalgia del idioma pudo más. Sigue leyendo